Centro “La Esperanza” – Equinoterapia

Date:Ago 15, 2014

CENTRO DE EQUINOTERAPIA SUSTENTABLE

 

Sabido es que todas las ciudades cada vez producen mayor cantidad de envases plásticos y se hace difícil pensar en que hacer con semejante volumen, en una era en que la búsqueda por preservar el medio ambiente ha tomado un fuerte impulso.

En función de ello, la Fundación Esperanzas Verdes elaboró este proyecto, destinado a crear un Centro de Equinoterapia que apunte a mejorar la calidad de vida de las personas con capacidades diferentes.

De este modo, se intentan producir grandes beneficios en lo social y ecológico de modo que si hacemos un análisis, podemos afirmar que la implementación del sistema de equinoterapia tiene como objetivo promover la interacción entre los animales y el ser humano, con el propósito de mejorar la salud, independencia y calidad de vida de las personas que atraviesan problemas de salud.

A través de estos objetivos mediante los cuales lograremos el cumplimiento de nuestra misión, afianzaremos nuestra filosofía de proporcionar un espacio de alegría dentro de los corazones de aquellos que padecen de alguna enfermedad y/o discapacidad, como así también educar y concientizar del cuidado del medio ambiente.

La Terapia Asistida con animales se encuentra enmarcada en la corriente ecológica que promueve un mayor contacto con la Naturaleza en su manifestación tanto vegetal como animal, puede ser una ayuda para la salida adelante en la vida de personas que se encuentran en momentos de crisis, personas que han sufrido accidentes y para el ser humano en general tanto en la enfermedad como en la salud.

Se trata de un tipo de estimulación distinta y más natural. El trabajo con el lenguaje no verbal es importante y el trabajo con la postura del cuerpo. Los animales nos enseñan a enfrentarnos con más dignidad ante lo que nos suceda.

El paseo a caballo provee una entrada sensorial a través del movimiento variable, rítmico y repetitivo. La respuesta del movimiento resultante en el paciente es semejante a los movimientos humanos de la pelvis cuando anda. La variabilidad de la marcha del caballo, posibilita terapéuticamente a graduar el grado de sensaciones que recibe el paciente. Estos responden entusiásticamente a esta experiencia de aprendizaje divertida en un medio natural. Físicamente la hipoterapia puede mejorar el equilibrio y la movilidad, también puede afectar positivamente a las funciones de comunicación y de comportamiento para pacientes de todas las edades.

Es un tratamiento alternativo y, a la vez, complementario a los utilizados habitualmente. Se considera que esta terapia es capaz de conseguir nuevos estímulos complementarios a los logrados con tratamientos tradicionales: “Un caballo al paso transmite al jinete 110 impulsos por minuto en una serie de oscilaciones tridimensionales como son avance y retroceso, elevación y descenso, desplazamiento y rotación.

Los caballos para esto son grandes maestros, puesto que son animales que no se “humillan” por afecto, son dignos y nobles y hay que ganárselos, no son lábiles. Son buenos también para tratar psicosis y psicopatías, puesto que se trata de dos dolencias en las que el ser humano se encuentra en desconexión con sus emociones sanas. En la psicosis porque éstas han conseguido descompensar a las personas y en la psicopatía por la carencia de sentimientos nobles y sinceros.

Los caballos nos ponen en contacto con nuestro instinto más puro y salvaje, inculcando un aire de naturalidad a nuestros impulsos.

Es así como se produce el cambio terapéutico en la persona, a través de señales subliminales que se comunican directamente con nuestro inconsciente. Cuando un niño temeroso persigue a un conejo asustado y luego le consuela, diciéndole que “no pasa nada”, esta trabajando su propio miedo inconsciente, y cuando el animal se tranquiliza el niño aprende que no tiene porqué tener tanto miedo.

Nos inducen un estado alterado de consciencia curativo y sano. Los animales nos hipnotizan a veces para abstraernos de la realidad cotidiana que nos abruma y nos dejan un espacio para el disfrute con ellos que luego podemos generalizar a otras realidades.